- Entra en Crear cuenta y rellena nombre, email y contraseña.
- Acepta los Términos y la Política de privacidad.
- Recibirás un correo de
no-reply@hestiah.escon un botón de confirmación. El enlace caduca a las 48 horas y solo sirve una vez. - Al confirmar, la cuenta queda activa y ya puedes entrar.
Primeros pasos
Hestiah se monta de fuera hacia dentro: primero el inmueble, luego el inquilino, luego el contrato. A partir de ahí, todo lo demás (pagos, finanzas, alertas) se alimenta solo.
En la pantalla de acceso pulsa «¿Olvidaste tu contraseña?» e introduce tu email. Si esa dirección tiene cuenta activa, recibirás un enlace para elegir una nueva.
El enlace caduca a los 30 minutos y se invalida en cuanto lo usas. Por seguridad el mensaje que ves en pantalla es el mismo exista o no la cuenta: así nadie puede averiguar qué direcciones están registradas.
En las pantallas de acceso y registro tienes el botón «Continuar con Google»: crea la cuenta o inicia sesión en un clic, sin contraseña, usando el email de tu cuenta de Google.
Por seguridad, Hestiah nunca fusiona cuentas automáticamente por coincidencia de email: si ya tenías una cuenta con contraseña y ese mismo correo, tendrás que vincular Google desde dentro de la aplicación en vez de que se junten solas al pulsar el botón.
- Vincular — con la sesión iniciada, en Configuración → Seguridad, tarjeta «Cuenta de Google», botón Vincular. A partir de ahí puedes entrar con cualquiera de los dos métodos.
- Desvincular — mismo sitio. Si tu cuenta no tiene contraseña (te diste de alta solo con Google), el botón aparece desactivado: primero tienes que establecer una contraseña, o te quedarías sin forma de entrar.
Este es el orden que menos trabajo da, porque cada paso reutiliza el anterior:
- Propiedades → Nueva propiedad. Con la dirección y el tipo basta para empezar; el valor y los metros los puedes añadir después.
- Inquilinos → Nuevo inquilino, si la propiedad está alquilada.
- Contratos → Nuevo contrato: une propiedad e inquilino, y fija renta, fechas y día de cobro.
- Pagos: registra los cobros que ya hayas recibido, o importa el extracto del banco desde Bancos.
- Añade después seguros, suministros y gastos recurrentes: son los que completan la rentabilidad real.
Sí. El botón de sol/luna de la barra superior cambia entre modo oscuro y claro al instante. Con la sesión iniciada, la elección se guarda en tu cuenta y te sigue a cualquier dispositivo; sin sesión se guarda solo en ese navegador.
También puedes fijarlo desde Configuración → Apariencia, junto con la vista por defecto (cuadrícula o lista) de Propiedades e Inquilinos.
No hay app nativa: Hestiah es una web pensada también para el móvil. En pantallas pequeñas el menú lateral se pliega detrás del botón y aparece una barra inferior con los cuatro accesos más usados (Inicio, Contratos, Pagos y Balance).
Puedes añadirla a la pantalla de inicio desde el menú del navegador y se abrirá como una aplicación más.
Propiedades
Cada inmueble es la ficha madre: de ella cuelgan contratos, gastos, suministros, seguros, compras, documentos y su historial.
En Propiedades, botón «Nueva propiedad». Obligatorio hay poco: tipo de inmueble y dirección. Lo demás (superficie, habitaciones, referencia catastral, valor de compra, valor estimado) puedes completarlo cuando lo tengas.
Después, desde la ficha, añades fotos, documentos, seguros, suministros y contratos. Todo lo que registres en otros módulos apuntando a esa propiedad aparece aquí resumido.
No es un tipo de inmueble aparte: en el formulario de una propiedad de tipo Vivienda, dentro de «Características», activa el interruptor «Uso vacacional». La propiedad sigue siendo una Vivienda a todos los efectos (mismos campos, misma ficha), solo que se identifica como alojamiento de estancias cortas en vez de residencia habitual.
Cuando está activado, verás el badge dorado «Vacacional» en el listado y en la ficha de la propiedad.
En la edición de la propiedad, aparte de sus datos fijos, puedes ir registrando un histórico de tasaciones (valor de mercado del inmueble) y de renta de mercado (lo que se pagaría de alquiler), cada una con su fecha y observaciones. Cuantos más registros añadas, mejor calcula Hestiah la plusvalía y la rentabilidad de la ficha: si no hay valor de compra, usa la última tasación registrada.
Además, en la ficha de la propiedad (solo para viviendas) verás la renta de mercado de la zona calculada automáticamente a partir de datos oficiales SERPAVI (Ministerio de Vivienda, declaraciones IRPF de alquiler por sección censal): una mediana con rango, un indicador de confianza según el tamaño de la muestra, y la comparación de tu renta actual con ese dato. Es una referencia, no un anuncio ni un precio pedido, y el dato oficial suele ir uno o dos años por detrás por cómo se publica.
Porque hay dos clases de estado y solo una se elige:
- Calculados — Alquilado, Disponible y Reservado se deducen de los contratos. Si hay un contrato vigente hoy, está alquilado; si no, disponible. No se guardan en ninguna casilla, se recalculan cada vez.
- Declarados — En reforma, En venta, Vendido y Uso propio los marcas tú, y mandan sobre el cálculo.
En la ficha de la propiedad, tarjeta «Obligaciones legales», llevas el control de las tres obligaciones que suelen exigirse sobre una vivienda: la Inspección Técnica del Edificio (ITE), el certificado de eficiencia energética y la cédula de habitabilidad. Cada una muestra su estado (vigente, por vencer o vencido) con fecha de emisión y de vencimiento.
- Registrar — la primera vez que anotas una obligación.
- Renovar — cuando ya venció o está a punto: crea una vigencia nueva y conserva la anterior en el histórico, que se consulta desde el propio badge.
- Editar — corrige los datos de la vigencia actual sin crear una nueva.
Puedes adjuntar el PDF del informe o certificado a cada vigencia. En el certificado energético, si rellenas la fecha de emisión y dejas el vencimiento en blanco, Hestiah lo calcula solo (+10 años, que es la vigencia habitual); puedes cambiarlo si el tuyo es distinto.
Cuando una obligación está vencida o le quedan 60 días o menos, se genera un aviso en Alertas, igual que con los contratos y los seguros.
Al guardar la dirección, Hestiah intenta geolocalizarla automáticamente y muestra el mapa en la ficha. Si la calle es ambigua o el número no existe en el callejero, puedes ajustar la posición manualmente desde la edición de la propiedad.
Cuanto más completa sea la dirección (calle, número, código postal y ciudad), mejor la encuentra.
Se admiten JPG, PNG y WebP hasta 10 MB por archivo. La primera imagen hace de portada en el listado; puedes cambiar el orden arrastrando.
Las imágenes no se sirven desde una carpeta pública: se guardan fuera del directorio web y se entregan a través de la aplicación, así que solo tú puedes verlas aunque alguien adivine el nombre del fichero.
Arriba a la derecha del listado tienes el conmutador de vista. La cuadrícula luce más con fotos; la lista es más cómoda cuando tienes muchas y quieres comparar cifras.
Tu elección por defecto se guarda en Configuración → Apariencia, tanto para Propiedades como para Inquilinos.
Solo puedes eliminar una propiedad si está vacía: sin ningún contrato, gasto, seguro, suministro o compra asociado, aunque sea histórico. Si tiene alguno, Hestiah bloquea el borrado y te dice cuántos registros de cada tipo hay que quitar primero.
Cuando sí está vacía, sus fotos y documentos propios (los que cuelgan directamente de la ficha de la propiedad, no los de sus contratos) se borran con ella sin pedir nada más. No hay papelera, la operación no se puede deshacer.
Inquilinos
En Inquilinos → Nuevo inquilino. Elige si es persona física (nombre y apellidos) o empresa (razón social); el resto de la ficha se adapta. Con el NIF/CIF, el teléfono y el email tienes lo imprescindible para el contrato.
Un inquilino existe con independencia de sus contratos: puedes tenerlo dado de alta antes de firmar, y conservarlo cuando el contrato termine para ver su historial.
Solo se puede eliminar un inquilino si no tiene ningún contrato a su nombre, ni siquiera uno ya rescindido o finalizado — son registro histórico. Elimina o reasigna esos contratos primero si de verdad quieres borrar la ficha.
Si el inquilino ya no vive en ninguna de tus propiedades pero quieres conservar su historial (pagos, documentos), simplemente déjalo dado de alta: no ocupa el lugar de nadie ni afecta al estado de ninguna propiedad.
Si rellenas el campo WhatsApp de la ficha, aparece un botón que abre la conversación directamente. El campo lleva un selector de país con bandera: elige el país del inquilino y escribe el número sin prefijo, Hestiah compone y guarda el número completo (por ejemplo +34 600 00 00 00) y lo normaliza aunque lo escribas de otra forma.
Si el número es demasiado corto para ser válido, el botón aparece apagado en vez de abrir un chat que no existe.
En la ficha, sección de documentos : DNI, nóminas, aval, vida laboral… Cada archivo se etiqueta con una categoría (Escritura, Certificado, Comunicación, Valoración u Otros) para poder localizarlo después desde Documentos.
Contratos
El contrato es la bisagra del sistema: de él salen la renta esperada de cada mes, los estados de propiedad, los avisos de vencimiento y la mitad de las cifras de Balance.
- En Contratos, pulsa «Nuevo contrato».
- Elige propiedad e inquilino (deben existir antes).
- Fija fecha de inicio y fin, la renta mensual y el día de cobro del mes.
- Anota fianza y depósito si los hay, y adjunta el PDF firmado.
El desplegable de propiedad de «Nuevo contrato» tiene en cuenta las fechas que vayas escribiendo, no solo si la propiedad está libre hoy: una propiedad con un contrato activo puede seguir eligiéndose para dar de alta el siguiente, con fecha de inicio a partir de cuando termine el actual. Si aun así no ves la propiedad que buscas, revisa su estado en Propiedades o mira si sus fechas siguen cruzándose con las que has puesto (ver el artículo siguiente sobre solapes).
Un mismo inmueble no puede tener dos contratos vigentes cubriendo el mismo día: duplicaría rentas y pagos, y el estado de la propiedad (Alquilado/Disponible) dejaría de calcularse bien. Hestiah lo comprueba siempre que creas, editas o renuevas un contrato, y bloquea el guardado si detecta un cruce real de fechas.
- Sí se permite: que un contrato empiece exactamente el mismo día en que termina otro. Es un traspaso normal (el inquilino que se va por la mañana, el que entra por la tarde), no un solape.
- No se permite: que las fechas de dos contratos vigentes o pendientes se crucen en algún día. Da igual si el conflicto es con un contrato que ya está activo hoy o con uno futuro que ya diste de alta para más adelante.
- Un contrato rescindido o finalizado nunca cuenta para este bloqueo, aunque sus fechas coincidan con las nuevas: ya está cerrado, sus días quedan libres.
Si intentas guardar unas fechas que chocan, aparece un aviso mostrando tu contrato y el contrato en conflicto (inquilino, fechas y estado), con el rango exacto de días que se solapan entre ambos. Para seguir adelante tienes dos caminos: ajustar las fechas de este contrato para que no se crucen, o resolver antes el contrato en conflicto (recortarlo con Rescindir si terminó antes de lo previsto).
No edites el importe del contrato. La renta se guarda por tramos: cada tramo es un periodo con un precio, y Hestiah cierra el anterior el día antes de que empiece el nuevo.
En la ficha del contrato, la tarjeta «Revisión de renta» tiene dos pestañas:
- IRAV / IPC — calcula sola, según lo pactado en el contrato, si toca revisión y con qué índice oficial. Si el mes exacto que exige la ley ya está publicado por el INE, te da el porcentaje y el importe listos, y notificas la revisión con el botón «Marcar como notificado» o «Enviar carta por email». Cuando llegue la fecha de efectos, la aplicas con «Aplicar renta actualizada» creando el tramo nuevo — o activa «Aplicar automáticamente» junto al botón para que un proceso diario lo haga solo, sin que tengas que volver a entrar.
- Personalizada — para cuando el índice oficial aún no está publicado, lo pactado no es IRAV/IPC, o quieres poner tú un importe distinto. Se aplica con efecto inmediato, sin esperar ningún plazo: en cuanto le das a «Aplicar», la renta nueva rige desde hoy.
Si el índice del mes exigido todavía no está publicado por el INE, tanto en IRAV/IPC como en Personalizada aparece la sugerencia del último índice disponible, con un botón «Usar este valor» que rellena el importe por ti. Usar esa sugerencia registra la subida como pactada (MANUAL), no como la actualización oficial — legalmente no es el mes que corresponde, aunque el número de referencia sea el mismo índice.
Si un contrato solo tiene un tramo (nunca se le ha aplicado ninguna revisión), verás una fila «Inicial» en el historial con un botón Editar: sirve para corregir la fecha o el importe con el que se dio de alta, por si se coló un error al crearlo. En cuanto se aplica la primera revisión, esa fila deja de poder editarse: pasa a ser historial cerrado, igual que las demás.
Un tramo de renta solo se puede eliminar a mano si no es el único que tiene el contrato (siempre debe quedar al menos uno vigente) y si no viene de una revisión IRAV/IPC ya aplicada — en ese caso, deshaz antes la revisión desde el historial en vez de borrar el tramo directamente.
Si notificaste una subida y el contrato se cierra antes de llegar a aplicarla, la revisión no se queda pendiente para siempre: al rescindir se marca Descartada en el acto (badge gris en el histórico); si el contrato llega a su fecha de fin sin renovarse, se descarta pasados los 30 días de margen para renovar (mientras dura ese margen, renovar te pide resolverla primero).
Tanto al notificar (IRAV/IPC) como al aplicar (Personalizada) hay un campo «Observaciones (opcional)» para escribir tu propia nota — por ejemplo, algo que hayas acordado con el inquilino aparte. Si lo dejas vacío, Hestiah guarda un texto automático con el índice y el porcentaje aplicado, para que la fila del histórico nunca quede sin explicación.
Esa nota (la tuya o la automática) queda siempre en Actividad reciente del contrato, y también en el propio historial de revisiones: la primera columna («Obs.») muestra un icono solo en las filas que tienen algo escrito — pasa el ratón por encima para leerlo, sin que la tabla se ensanche en las demás filas.
Hay tres modelos de carta, y la diferencia entre ellos no es de redacción: es de base legal, según de dónde salga el número de la subida.
- IRAV/IPC oficial — cita el artículo 18.2 de la Ley de Arrendamientos Urbanos, el índice y el mes exacto que exige la ley. Solo se genera si aplicaste el índice del mes correcto.
- Subida pactada — sale de la pestaña Personalizada (o de usar la sugerencia dentro de «Renovar», ver el artículo siguiente). Mismo formato, pero sin citar la ley: «revisión pactada entre las partes».
- Aviso de renovación — al renovar el contrato: nuevo vencimiento y, si ese día también cambiaste la renta, el importe anterior y el nuevo. No cita el art. 18.2, ni aunque la renta salga de una sugerencia IRAV.
En IRAV/IPC y en Personalizada tienes botón para descargar la carta en PDF (para entregarla tú) o enviarla por email directamente desde Hestiah. El aviso de renovación solo se puede mandar por email, no tiene versión en PDF. Y puedes reenviar la carta de una revisión ya aplicada con el botón «Email» del historial, sin rehacer nada.
En la ficha del contrato, dentro de la sección de Documentos, tienes los botones «Generar contrato en PDF» y «Descargar en Word». Ambos crean un documento con los datos reales del contrato: partes, propiedad, renta, fianza, referencia catastral y certificado energético si lo tienes registrado (ver Obligaciones legales).
El Word sirve para poder editarlo a mano antes de firmarlo (añadir coarrendatarios, avalistas u otras condiciones concretas) y volver a subirlo ya firmado como documento del contrato. El PDF es la versión lista para imprimir o enviar.
Si faltan datos que el contrato debería llevar (domicilio del arrendador, certificado energético, referencia catastral…), Hestiah te avisa al generar el documento, pero lo genera igualmente con lo que tenga.
Se anotan en el propio contrato, en sus campos Fianza y Depósito. En Balance aparecen aparte, como «fianzas en depósito», y nunca suman como ingreso.
El motivo es contable: una fianza es dinero de otro que tú custodias y tendrás que devolver. Si contara como ingreso, tu rentabilidad saldría inflada el primer mes de cada contrato y hundida el día que la devuelvas.
Registrar un cobro de fianza sigue la misma regla que un pago de renta: solo se puede mientras el contrato está vigente o pendiente. Un contrato rescindido o finalizado no admite cobros de fianza nuevos (sí puedes seguir corrigiendo o eliminando los que ya tenía).
Sesenta días antes recibes un aviso en Alertas y en la campana. La tarjeta «Próximos vencimientos» los enseña con 90 días de antelación, a modo de agenda.
Al pasar la fecha, una rutina nocturna marca el contrato como finalizado y cierra su tramo de renta, de modo que deje de generar renta esperada. La propiedad vuelve a calcularse como Disponible.
Si sigue el mismo inquilino en las mismas condiciones, amplía la fecha de fin del contrato existente: conservas el histórico de pagos en un solo sitio.
Si cambian las condiciones de fondo (renta, superficie arrendada, partes), es más limpio finalizar el contrato y crear uno nuevo: los informes por año reflejarán cada etapa con su realidad.
Desde la ficha del contrato, botón Editar: se abre una ventana sin salir de la página. Puedes tocar fechas, día de cobro, fianza, depósito y observaciones, y también añadir un tramo de renta.
Propiedad e inquilino aparecen bloqueados a propósito. Cambiarlos no sería una corrección, sería otro contrato: los pagos ya registrados quedarían colgando de una relación que nunca existió. Si te equivocaste al crearlo y aún no hay pagos, bórralo y créalo bien.
En cuanto el contrato tiene algún pago registrado, dos cosas más se bloquean por el mismo motivo: la fecha de inicio (ancla todo el histórico de pagos y las revisiones de renta) y la renta inicial (a partir de ahí, una subida se registra como revisión, no como edición, para no perder la trazabilidad).
Si recortas la fecha de fin dejando pagos ya registrados por detrás, Hestiah te avisa antes de guardar y te deja elegir: cancelar, o confirmar y eliminarlos también (si estaban conciliados con un movimiento bancario, el movimiento vuelve a Pendientes en vez de quedar huérfano).
En la ficha del contrato, sección Avanzado → Rescindir contrato: indica la fecha real de salida y, si quieres, el motivo. A partir de esa fecha deja de generarse renta esperada, se cierra el tramo de renta vigente y la propiedad pasa a calcularse como disponible.
La fecha de rescisión solo puede acortar el contrato (entre su inicio y su fin actual): no sirve para alargarlo, para eso está «Renovar». Si ya hay pagos registrados después de esa fecha, Hestiah te avisa antes de confirmar — no los borra, simplemente quedarán fuera del periodo vigente del contrato.
Si hubo indemnización o penalización, regístrala como un pago aparte para que quede en el histórico del inquilino.
El botón Renovar amplía el vencimiento de un contrato existente conservando su histórico de pagos. Está disponible mientras el contrato esté vigente o pendiente de empezar, y también si ya está vencido o finalizado, pero solo durante los 30 días siguientes a su fecha de fin. Funciona igual tanto si lo abres desde la ficha del contrato como desde el listado de Contratos.
Pasado ese margen se entiende que no se quiso renovar: el botón desaparece y hay que dar de alta un contrato nuevo con el mismo inquilino si se retoma el alquiler.
- Un contrato rescindido nunca se puede renovar (ver artículo anterior).
- Tampoco aparece Renovar si la propiedad ya tiene otro contrato vigente o pendiente: renovar el antiguo crearía un solape imposible entre dos contratos activos sobre el mismo inmueble.
- Si tienes una revisión IRAV/IPC notificada y aún sin aplicar, resuélvela primero (aplícala o deshaz la notificación) desde la tarjeta de renta: renovar por encima dejaría esa revisión huérfana.
Si al renovar cambias también la fecha de inicio hacia delante y quedan pagos registrados antes de ella, Hestiah te avisa antes de confirmar — no los borra, quedarán fuera del periodo vigente del contrato.
Renovar es lo único que cambia el vencimiento del contrato. Revisión de renta es lo único que cambia el importe de la renta (abre un tramo nuevo). Son independientes: subir la renta no amplía el vencimiento, y renovar no toca la renta salvo que se lo pidas expresamente.
El modal Renovar tiene también un campo «Nueva renta / mes», por comodidad, para hacer las dos cosas de una vez. Pero si ya subiste la renta por separado desde «Revisión de renta», deja ese campo vacío al renovar: si escribes un importe ahí, se crea un tramo nuevo aparte y duplicas el cambio.
Si al abrir «Renovar» toca subida de renta, el propio modal te la sugiere:
- Si el índice oficial del mes exigido ya está publicado, aparece con un botón «Usar esta renta». Ojo: usarlo aquí aplica la subida de inmediato junto con la renovación, sin el mes de preaviso que exige el art. 18.2 LAU. Si prefieres cumplir el trámite formal (notificar con antelación y esperar el mes), hazlo antes por separado desde «Revisión de renta» y deja la renta vacía al renovar.
- Si el índice oficial aún no está publicado, aparece la sugerencia del último disponible con el botón «Usar este valor» — queda registrada como subida pactada (MANUAL), no como IRAV/IPC oficial.
En cualquiera de los dos casos puedes escribir encima cualquier otro importe, o dejar el campo vacío para mantener la renta actual.
El modal también tiene una casilla «Enviar aviso de la renovación por email al inquilino»: un correo informativo con el nuevo vencimiento y, si cambió, la renta anterior y la nueva.
El filtro «Vigentes en año» de Contratos no mira cuándo se creó el contrato, sino si estuvo vigente en algún momento de ese año: basta con que sus fechas de inicio y fin se solapen con el año elegido. Un contrato firmado en 2022 que sigue activo hoy aparecerá también si filtras por 2024, aunque ese año no lo dieras de alta.
Las tres tarjetas de resumen de arriba (KPIs) muestran siempre la foto actual de tu cartera y no cambian con este filtro, igual que ya pasaba con el filtro de estado.
Es intencionado. Un contrato rescindido o finalizado es registro histórico (auditoría, revisiones de renta aplicadas, actividad) y no se borra aunque no tenga pagos asociados. Solo se puede eliminar un contrato mientras está vigente o pendiente, no tiene pagos registrados y no le queda ningún movimiento bancario conciliado (si lo tiene, desconcílialo primero desde Movimientos).
Pagos y cobros
- Ve a Pagos y pulsa «Registrar pago» (también puedes hacerlo desde la ficha del contrato).
- Elige el contrato y el mes al que corresponde el cobro.
- Indica importe, fecha real de cobro y método (transferencia, efectivo, domiciliación…).
- Adjunta el justificante si quieres tenerlo a mano.
- Completado — cobrado íntegro.
- Parcial — el inquilino ha pagado una parte. Registra el importe real; la diferencia con la renta seguirá contando como impagada.
- Pendiente — anotado pero aún no cobrado.
- Devolución — un recibo devuelto por el banco o un importe que has reintegrado. Se guarda en negativo, de forma que resta de los ingresos del periodo.
«Vencido» no es un estado que se marque: es el cálculo de un recibo cuyo día de cobro ya pasó sin cubrirse.
Cuando pasa el día de cobro sin que haya un pago que cubra la renta del mes, la rutina nocturna crea una alerta urgente que verás en la campana, en Alertas y en el Dashboard. El recibo aparece como vencido en Pagos y la diferencia se refleja como impagado en Balance.
Desde la ficha del inquilino tienes su teléfono y su WhatsApp para reclamarlo. En cuanto registres el cobro, la alerta se resuelve sola en la siguiente pasada.
Registra dos pagos contra el mismo mes, cada uno con su importe y su fecha real. Hestiah suma lo cobrado en ese mes y lo compara con la renta que tocaba: mientras no se cubra, la diferencia sigue figurando como pendiente.
Ábrelo desde el listado y edítalo, o bórralo si estaba duplicado. Al hacerlo se recalculan el estado del mes, los indicadores del Dashboard y las cifras de Balance: no hay nada que refrescar a mano.
Si el pago venía de una conciliación bancaria, al borrarlo el movimiento del extracto vuelve a quedar pendiente de conciliar.
Arriba del listado tienes los botones Excel y PDF: exportan lo que estás viendo en pantalla, respetando el periodo y los filtros activos.
Bancos y conciliación
Sirve para no teclear los cobros uno a uno: subes el extracto y Hestiah propone qué movimiento corresponde a qué contrato.
En Bancos, arrastra el fichero del extracto (.xlsx o .csv), tal cual se descarga de la banca electrónica, hasta 10 MB. El formato del banco se reconoce automáticamente: no hace falta indicar cuál es.
Cada importación queda registrada como un lote, así que siempre puedes ver qué entró y cuándo. Si el extracto trae alguna fila con la fecha o el importe ilegibles, se avisa y esa fila se omite en vez de importarse mal.
No pasa nada. Los movimientos repetidos se detectan por la combinación de fecha, concepto e importe, y se descartan: al terminar verás cuántos se han añadido y cuántos eran duplicados.
Puedes solapar periodos sin miedo (por ejemplo, bajar siempre los últimos 90 días).
Tras importar, Hestiah concilia sola las que puede: las que coinciden por IBAN o que responden a una regla que ya aprendió de tus decisiones anteriores. El resto queda pendiente de revisión.
Al asignar tú un movimiento a un contrato, se genera el pago correspondiente y se recuerda el criterio para los meses siguientes: al segundo o tercer extracto casi no queda nada que revisar a mano.
Sí. Además de las rentas, Hestiah propone conciliación para gastos, seguros y suministros, cruzando proveedor, importe y periodo del movimiento bancario. Solo el cobro de renta (por IBAN) se concilia solo; el resto siempre queda como sugerencia pendiente de tu aprobación antes de darlo por pagado.
Hasta que apruebes esa conciliación, el cargo sigue apareciendo como pendiente de revisión: es una estimación por muy fiable que parezca, no un pago confirmado.
Balance
Aquí es donde más preguntas surgen, porque las mismas propiedades pueden dar dos cifras distintas y las dos son correctas. Depende de qué estés midiendo.
El resultado se calcula sobre ingreso real: lo que de verdad has cobrado, no lo que tocaba cobrar. Verás tres cifras relacionadas:
- Renta esperada — lo que corresponde a cada mes según los contratos, se haya cobrado o no. Es informativa, no entra en el resultado.
- Renta cobrada — lo que se ha cobrado de verdad, con su fecha real. Es la base del resultado y de los márgenes.
- Impagado — la diferencia entre esperada y cobrada: lo que aún falta por cobrar del periodo. También informativa.
El resultado cruza la renta cobrada con los costes recurrentes (gastos, seguros y suministros mensualizados/anualizados): los que se repiten y describen cómo se comporta el inmueble. Una lavadora de 400 € no dice nada sobre la rentabilidad del piso, dice que ese mes compraste una lavadora.
Las compras aparecen en su propia línea informativa, sin restar del resultado.
Sí. Hestiah trabaja con meses completos, sin prorrateo por días: un coste o una renta que toca un mes computa ese mes entero. La misma regla se aplica en la rentabilidad y en el Dashboard, así que todas las pantallas cuentan igual.
Es una simplificación consciente: prorratear obligaría a decidir si el mes tiene 28, 30 o 31 días y complicaría cada comparación entre periodos sin cambiar apenas el resultado anual.
- Completa — meses en columnas, con la primera columna fija. Para seguir la evolución de un concepto a lo largo del año.
- Trimestres — Q1 a Q4 plegables. Para ver el año de un vistazo.
- Transpuesta — meses en filas. Es la que mejor se lee en el móvil.
Si filtras por un solo mes el conmutador desaparece: no hay nada que transponer.
Gastos, suministros, compras y seguros
Cuatro módulos con la misma forma (mismos filtros, misma paginación, mismos adjuntos) y un reparto claro de competencias.
La regla es corta: si te queda un bien físico, es una compra; si has pagado un servicio o mano de obra, es un gasto.
- Nevera, colchón, caldera, mobiliario → Compras. No restan del resultado, quedan como informativas.
- Fontanero, pintor, tasación, limpieza → Gastos, con periodicidad «pago único». Sí restan del resultado.
- IBI, comunidad, seguro, luz → su módulo correspondiente, como coste recurrente.
En Gastos → Nuevo gasto: categoría (Comunidad, IBI, Mantenimiento u Otros), importe, periodicidad y fecha de inicio. Hestiah lo mensualiza (o anualiza) para que cuente igual en el resultado, sin picos en el mes en que vence.
Solo se registran aquí los gastos que no tienen ficha propia. Un seguro va en Seguros y una factura de luz en Suministros: si los duplicaras aquí, contarían dos veces.
Mismo criterio que con la renta: no lo edites, crea un tramo nuevo con la fecha desde la que se aplica. El anterior se cierra automáticamente el día antes.
Editar el importe reescribiría el pasado: los meses en que pagabas menos aparecerían con la cuota nueva y los informes de años anteriores dejarían de cuadrar.
Regístralo igual, con importe 0. Es perfectamente normal: así conservas la ficha con la compañía, el CUPS y el número de contador (te hará falta en cada cambio de inquilino) sin que ese suministro reste de tu rentabilidad.
El CUPS solo se pide en luz y gas, que es donde existe.
En Seguros, la aseguradora es obligatoria y la periodicidad por defecto es anual. Puedes marcar la póliza como de renovación automática y anotar las coberturas y el número de póliza.
Adjunta el PDF de la póliza en la propia ficha: el día que haya un siniestro no querrás buscarlo en el correo.
Un pago «a mano» solo tiene sentido sobre una póliza vigente: es para cuando sabes que se pagó pero el extracto bancario todavía no trae el movimiento (o nunca traerá una referencia reconocible). Por eso el botón de Pagos ni siquiera aparece en una póliza ya finalizada.
Si lo que tienes es un extracto bancario antiguo de una póliza que ya venció, no hace falta el registro manual: concílialo directamente desde Bancos, donde sí se admite sin restricción de vigencia.
Una compra es puntual: tiene fecha, importe y punto. No lleva periodicidad ni tramos. Marca (quién lo fabrica) y tienda (a quién se lo compraste) son campos distintos a propósito: la garantía la reclamas a uno y la factura la pides al otro.
Adjunta el ticket o la factura: es la prueba de la garantía y, llegado el caso, del valor del bien.
Todos los módulos económicos admiten adjuntos con el icono . Se aceptan PDF e imágenes; de las imágenes se genera una miniatura para que el listado cargue rápido.
Al eliminar el gasto se borran también sus adjuntos, así que no dejes ahí el único ejemplar de algo que necesites conservar.
Los cuatro listados tienen sus propios botones Excel y PDF arriba, que exportan lo filtrado en pantalla.
Proveedores
Se crean solos. Cuando escribes el nombre de un proveedor en un gasto, un seguro, un suministro o una compra y ese nombre aún no existe, Hestiah lo da de alta en tu agenda. A partir de ahí te lo sugiere al escribir.
La agenda es tuya, no un catálogo compartido: nadie más ve tus proveedores ni sus precios.
Los proveedores son únicos por nombre y categoría. Si «Iberdrola» aparece dos veces, es que uno está como compañía de suministros y otro como proveedor de gastos, o que hay una diferencia de escritura («Iberdrola» / «IBERDROLA S.A.»).
En Proveedores puedes editar el nombre para unificarlos y filtrar por «sin usar» para ver los que ya no referencia nadie y limpiar.
El listado tiene botones Excel y PDF arriba, igual que en Pagos, Gastos, Suministros, Compras y Seguros.
Mantenimiento
En Mantenimiento → Nueva solicitud: propiedad, categoría (fontanería, electricidad, pintura, climatización, cerrajería u otros), prioridad (alta, media o baja) y descripción de lo que pasa.
La incidencia va pasando por Pendiente → En progreso → Resuelta a medida que la actualizas.
No. La incidencia es el seguimiento del trabajo; el dinero se registra aparte. Cuando tengas la factura del profesional, créala en Gastos con categoría Mantenimiento y periodicidad «pago único», apuntando a la misma propiedad.
Ese gasto sí resta del resultado: es un servicio consumido en el inmueble.
Cuando afecta a la habitabilidad o puede empeorar si se deja: una fuga de agua, un cuadro eléctrico que salta, una cerradura rota. Lo estético o lo que puede esperar al próximo cambio de inquilino, en media o baja.
La prioridad no dispara ningún aviso automático: es tu criterio de orden dentro del listado.
Documentos
Un buscador transversal: reúne todo lo que has subido en cualquier ficha —propiedades, inquilinos, contratos, seguros, suministros, gastos y compras— en una sola lista con filtros por tipo de ficha, categoría y texto.
Sirve para cuando recuerdas el documento pero no dónde lo guardaste.
Al subir un archivo eliges una de estas: Escritura, Certificado (cédula, eficiencia energética, ITE…), Comunicación (cartas, burofax, correos), Valoración (tasaciones, informes de mercado) u Otros.
No cambia dónde se guarda el archivo, solo cómo lo encuentras después.
Correcto, están excluidos a propósito. El justificante bueno de un cobro es el movimiento del extracto bancario, y eso vive en Bancos. Incluirlos aquí duplicaría la misma prueba en dos sitios distintos.
Reportes y análisis
- Patrimonio — valor de la cartera, reparto por tipo de inmueble y por zona.
- Rendimiento — rentabilidad por propiedad e ingresos frente a costes.
- Ocupación — cuánto tiempo han estado alquiladas tus propiedades y los huecos entre contratos.
- Exportar — descarga de los informes en Excel o PDF.
La bruta compara los ingresos anuales por rentas con el valor de la propiedad. La neta descuenta antes los costes recurrentes de esos doce meses (gastos, seguros, suministros que pagas tú), dejando fuera las compras por lo explicado en Balance.
Si una propiedad tiene el valor de adquisición sin rellenar, su porcentaje no puede calcularse y aparece vacío en vez de un cero engañoso.
Alertas y notificaciones
La mayoría se genera al momento, en cuanto ocurre lo que las dispara (un pago que vence, un contrato, una póliza o un suministro que lo necesita, una revisión IRAV/IPC pendiente…): no hace falta esperar a la rutina nocturna para verlas. La campana de la barra superior se actualiza sola cada 30 segundos.
Una rutina se ejecuta además cada mañana y revisa toda tu cartera de una vez, por si algo se hubiera quedado sin generar. Las dos más frecuentes:
- Pagos vencidos — pasó el día de cobro sin cubrir la renta. Severidad urgente.
- Contratos por vencer — quedan 60 días o menos para la fecha de fin. Severidad aviso.
Es idempotente: aunque se ejecute dos veces, no duplica avisos. Y se auto-resuelven: en cuanto registras el cobro que faltaba, la alerta de ese pago se cierra sola en la siguiente pasada.
La severidad dice cuánto corre: urgente, aviso o info. La categoría dice de qué va: contrato, pago, IPC, seguro, documento, mantenimiento u otro. Puedes filtrar por ambas en Alertas.
- Marcar como leída — la has visto. Deja de contar en el globo rojo de la campana pero sigue activa.
- Resolver — el asunto está solucionado.
- Descartar — no te interesa. Desaparece de la lista activa.
Nada se borra de verdad: las alertas cambian de estado, así que puedes consultar las resueltas y las descartadas cambiando el filtro.
Hay dos, y ambos se controlan desde Configuración → Notificaciones:
- Resumen diario — las novedades del día. Viene activado.
- Resumen semanal — la foto de la cartera los lunes (pendientes, vencidos, contratos por vencer). Viene desactivado; lo activas tú.
Si un día no hay nada relevante, no se envía correo: preferimos el silencio al ruido. Los mensajes salen de no-reply@hestiah.es; añádelo a tus contactos para que no acabe en Spam.
Debajo de los dos resúmenes tienes además interruptores por tipo de aviso (pagos, contratos, mantenimiento, seguros, suministros, obligaciones legales…): cada uno decide si ese tipo concreto entra en el resumen diario y en la campana, sin tener que apagar todo el sistema de notificaciones.
Cuenta, seguridad y plan
Todo está en Configuración → Mi perfil: nombre, apellidos, teléfono, avatar, idioma, zona horaria y moneda. La moneda afecta a cómo se muestran todos los importes de la aplicación.
En Configuración → Mi perfil, tarjeta «Contacto», puedes añadir un email secundario. A partir de ahí, recibe copia oculta de toda notificación real que te llegue al principal: alertas diarias, resúmenes semanales, avisos de revisión de renta, verificación de email, recuperación de contraseña y código 2FA.
Es un canal de respaldo, útil si compartes la gestión con otra persona o quieres tener las notificaciones también en una cuenta personal. No se usa para nada dirigido a un tercero (cartas al inquilino, avisos de renovación de contrato): ahí el destinatario real no eres tú, así que el secundario no interviene.
En Configuración → Seguridad. Te pedirá la actual antes de aceptar la nueva. Usa una contraseña larga y que no repitas en otros servicios; se guarda cifrada y ni nosotros podemos leerla.
Al activarla, cada vez que entres recibirás por email un código de 6 dígitos que caduca en 10 minutos. Tras 5 intentos fallidos el código se invalida y hay que pedir uno nuevo; entre reenvío y reenvío se espera un minuto.
Es la protección más rentable que puedes activar: aunque alguien averigüe tu contraseña, sin acceso a tu correo no entra.
Es una protección contra ataques automatizados de fuerza bruta, no un fallo. Tras 5 intentos fallidos con el mismo usuario, o 20 fallidos desde la misma dirección IP, el acceso se bloquea temporalmente durante 15 minutos.
Si además tienes activada la verificación en dos pasos, el código que te llega por email es válido durante 15 minutos desde que entras: pasado ese tiempo tendrás que volver a iniciar sesión desde el principio.
En Configuración → Seguridad tienes las sesiones activas (con dispositivo, navegador y última actividad) y el historial de accesos paginado.
Si ves un acceso que no reconoces: cierra esa sesión, cambia la contraseña y activa la verificación en dos pasos.
En Configuración → Plan y facturación tienes las tres opciones con sus límites de propiedades y almacenamiento, y qué funciones incluye cada una. Al mejorar de plan el cambio es inmediato; al bajar, se aplica al comenzar el siguiente periodo de facturación.
El límite de propiedades y de almacenamiento se aplica de verdad: al alcanzarlo, dar de alta una propiedad nueva o subir un archivo que lo supere queda bloqueado hasta que mejores de plan o liberes espacio. Reportes y el resumen semanal por email son funciones de los planes de pago: en el plan gratuito aparecen bloqueadas con un aviso para mejorar de plan.
Al mejorar a un plan de pago desde Configuración → Plan y facturación, el pago se abre en una pestaña nueva gestionada por nuestra pasarela de pago: nunca tecleas los datos de tu tarjeta dentro de Hestiah. Puedes elegir facturación mensual o anual (con descuento).
La primera vez que contratas un plan de pago tienes un periodo de prueba gratuito antes de que se realice cualquier cobro: puedes cancelar durante la prueba sin que se te cobre nada.
El botón «Gestionar suscripción» abre el portal de facturación (también en pestaña nueva) para cambiar de tarjeta, cancelar o ver el historial de facturas con enlace a cada una. Si cancelas, mantienes el acceso hasta el final del periodo ya pagado, sin penalización.
En Configuración → Seguridad tienes «Desactivar mi cuenta», aparte de «Eliminar mi cuenta». Es distinto: no borra ningún dato, solo cierra todas tus sesiones y deja la cuenta en pausa. Te lo pedirá con tu contraseña, igual que el resto de acciones sensibles.
Para reactivarla necesitas que un administrador la reactive por ti: escríbenos y te la devolvemos activa con todos tus datos intactos.
En Configuración → Seguridad, al final, en la zona de peligro. Tendrás que confirmar de forma explícita porque se borra todo en cascada: propiedades, contratos, inquilinos, pagos, documentos y archivos subidos.
La eliminación es definitiva y no hay copia de recuperación a tu disposición. Si solo quieres dejar de usarlo un tiempo, mejor desactiva la cuenta (artículo anterior) en vez de eliminarla.
En Configuración → Integraciones, tarjeta Google Calendar, botón Conectar: autoriza el acceso con tu cuenta de Google (es una autorización propia, independiente de si usas «Continuar con Google» para entrar) y Hestiah crea un calendario llamado «Hestiah» en tu Google Calendar.
Ahí se vuelcan los vencimientos de contratos, pagos, seguros y revisiones de renta pendientes. La sincronización corre sola una vez al día; no hace falta entrar en Hestiah para que se actualice.
Desconectar borra el calendario «Hestiah» creado en tu cuenta de Google y detiene la sincronización; el resto de tus calendarios de Google no se toca.
Problemas frecuentes
Comprueba primero estas tres cosas, que explican casi todos los casos:
- ¿Estás comparando renta esperada con renta cobrada? Son cifras distintas y darán números distintos mientras haya algo sin cobrar (esa diferencia es el impagado).
- ¿Hay algún filtro puesto (año, mes, inmueble) en una pantalla y no en la otra?
- ¿Algún pago quedó en estado pendiente o parcial? Cuenta distinto según la pantalla.
Si aun así no cuadra, cuéntanoslo indicando el periodo y las dos cifras: es la forma más rápida de localizarlo.
Es un registro antiguo que se guardó con la fecha vacía. No afecta a los cálculos, pero se ve mal. Abre esa ficha, escribe la fecha correcta y guarda: al hacerlo queda corregida para siempre.
- Recarga forzando caché:
Ctrl+F5(en Mac,Cmd+Shift+R). - Si llevabas mucho rato sin tocar nada, la sesión pudo caducar: vuelve a entrar.
- Prueba en otro navegador o en ventana privada, para descartar una extensión.
Si persiste, escríbenos diciendo en qué página, qué hacías y a qué hora: con eso localizamos el error en el registro del servidor.
- Busca «Hestiah» en Spam, Promociones y Todos los mensajes.
- Añade
no-reply@hestiah.esa tus contactos. - Revisa que el email de tu perfil esté bien escrito.
- Comprueba que el canal esté activado en Notificaciones.
Ten en cuenta que el resumen diario solo se envía si hay novedades: un día tranquilo no genera correo.
El límite por archivo es de 10 MB y se admiten PDF e imágenes (JPG, PNG, WebP). Si tu PDF pesa más, casi siempre es por estar escaneado a demasiada resolución: vuelve a exportarlo a 150 ppp o comprímelo.
Glosario
Palabras que verás por la aplicación y que conviene entender igual que las entiende Hestiah.
- Renta esperada
- Lo que corresponde a un periodo según los contratos, se haya cobrado o no. Informativa, no entra en el resultado.
- Renta cobrada
- El dinero que se ha cobrado de verdad, con su fecha real. Es la base del resultado.
- Tramo de renta
- Periodo con un importe de alquiler concreto. Subir la renta crea un tramo nuevo, no modifica el anterior.
- Impagado
- Diferencia entre lo que correspondía cobrar en un periodo y lo efectivamente cobrado.
- Conciliar
- Enlazar un movimiento del extracto bancario con el cobro o el contrato al que pertenece.
- Coste recurrente
- El que se repite con una periodicidad (comunidad, seguro, IBI). Es el que entra en el resultado.
- Estado calculado
- El que Hestiah deduce de tus datos (Alquilado, Disponible) frente al que declaras tú (En venta, Vendido).
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